Tendrás la sensación de haber viajado hasta un lugar desconocido y lejano, que ahora rompe su genuina tranquilidad para que tu experiencia sea memorable.
Estamos en pleno cambio de estación. En la llegada del Otoño. Tu otoño en Cabañeros. Un festival para las primeras tierras mojadas, de los primeros bosques ocres y de los primeros sonidos nuevos, solo comparables al estallido vital de la primavera. Una estación que vibra con la berrea del ciervo en Cabañeros. Un espectáculo primitivo que permite empaparse de sensaciones, que ya tenían nuestros antepasados durante decenas de miles de años. Cientos de miles. Señales que indicaban el momento idóneo de la caza o el cambio de estación, momento de recogimiento y de prepararse para el duro invierno. Pero esto es solo un aperitivo de lo que está por venir, porque el invierno en Cabañeros suena a grullas y flamencos y huele a níscalos o sazonados platos de caza.
Y nuestro presente no es menos único. Pues si hay muchos destinos de avistamiento de berrea en España, solo en Cabañeros podrás sentirte como en un auténtico safari. Solo en Cabañeros sus llanuras, denominadas “raña”, se transforman en postales inolvidables que recuerdan a otros continentes, mientras sus viejas montañas tiemblan de vida. Solo en Cabañeros, tendrás la sensación de haber viajado hasta un lugar desconocido y lejano, que ahora rompe su genuina tranquilidad para que tu experiencia sea memorable y vuelvas cada año.
José Ignacio Vega Asesor Turístico
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